Retirase a tiempo es sano; saber desistir!

Cuántas veces no hemos escuchado sigue, no te detengas, continua, que el que no insiste nunca llegara a la meta y no triunfará; pero es siempre esta actitud la correcta?

Cuantas veces no hemos tropezado insistentemente con la misma piedra, o nos encontramos bordeando el abismo incesantemente, estando a punto de caer? Y es que casi nunca nos han dicho y mucho menos enseñado que retirarse a tiempo es lo sano y que ello, no es sinónimo de derrota. Continuar leyendo «Retirase a tiempo es sano; saber desistir!»

5 Claves para reconocer si tu pareja es egoista.

En ciertos momentos de la vida es válido ser “egoístas” y anteponernos a nuestra pareja, pero cuando esta conducta es lo frecuente, puede terminar con la más sólida de las relaciones; por eso es importante revisarnos para darnos cuenta si no contribuimos al equilibrio.  Continuar leyendo «5 Claves para reconocer si tu pareja es egoista.»

Las experiencias difìciles te pueden hacer brillar; emplea la tècnica del Kintsugi.

Hoy más que hablar de mi experiencia en el consultorio, quiero compartir con ustedes un tema que llamo mi atención y es una técnica de origen japonés aplicada al arte de reparación de cerámicas, la cual es muy apreciada en el país nipón. El Kitsugi o “carpintería de oro”; dicha técnica se considera un arte, remontado a finales del siglo XV por artesanos japoneses que mediante este método logran que las piezas sean más valoradas que aquellas que nunca se rompieron.

La técnica consiste en remendar las grietas de la ceràmica con barniz de resina mezclado con oro en polvo, plata o platino; es una filosofía basada en que los objetos tienen historia, por lo cual cuando ellos se rompen deben mostrarse y no ocultarse porque lo hace mas fuerte y hermoso.

Reflexionando, me pregunto: qué tal nos iría, si traspolamos este arte de restauración a nosotros como personas, pues durante el transcurrir de la vida, por diversas razones nuestras emociones se fragmentan, ya sea por: un desamor, una meta no alcanzada, la partida de un ser querido, una ofensa recibida, etc. Sería tan diferente, ya que, esos “fragmentos” al unirlos nos convertirían en guerreros fuerte; mejores seres humanos, gracias al aprendizaje de los momentos duros, brillaríamos como esas vasijas rehechas con oro, ya que cada experiencia que nos ha “dañado” nos daría oportunidad para enaltecernos y resplandecer, considerando nuestra historia de vida y reconociendo que somos valiosos por lo que vivimos.

En nuestra vida este pegamento hecho de oro, sería una mixtura entre nuestra capacidad de aceptar lo desagradable de las circunstancias, reconocer nuestras fortalezas y errores, así como el perdón, amor, una nueva actitud y la reconciliación (cuando esta última aplique).  

Seamos así maestros restauradores, capaces de mostrar nuestra fuerza interna y que las experiencias difíciles no nos dañen, al contrario sean el medio para brilla…

 

Soy @psiconsejera

¡Consigue que te ayuden!, con la hipèrbole del favor

Muchas veces escucho a las personas quejarse que a pesar de una infinidad de prácticas no han conseguido que los demás les hagan favores, pensando que para  pedir un favor y recibir una respuesta afirmativa, basta con la afinidad, simpatía, reciprocidad y grado de compromiso entre las partes. Hay otros que creen que con lanzarse al piso a suplicar y le condicional de un enorme grado de amistad o estar allí siempre dispuesto a ayudar al otro, es más que suficiente.

Por ello cuando me dicen “es que no me hizo tal favor, a pesar de ser grandes amigos, yo estoy siempre allí, para ayudarle”; mi pregunta es:

  • Haz considerado la forma en que lo haces y el momento?
  • Tomas en cuenta algunos aspectos y ejerce influencia en las reacciones y sensaciones de los otros; así tus probabilidades de recibir ese favor irán en aumento. Algunas estrategias que les sugiero a mis pacientes son:
  •  Establece un ambiente confortable y de confianza.
  • Ve al grano; darle vueltas al asunto no es sinónimo de educación, contrariamente lograras incomodar al interlocutor, predisponiéndolo a un “no”, ya que, puede estar irritado por la tortura de escucharte durante largo rato. Entonces al pedirlo, es más efectivo ser concreto; ejemplo: “me ayudarías muchos si…”
  •  Se delicado, dale una salida fácil: “no te sientas obligado”; “yo entendería, si no lo haces”; “si te viene mal, lo comprendo”.
  • Al hacer tu solicitud, repite el nombre del interlocutor varias veces, esto indicará respeto y aceptación hacia él y lo influye positivamente hacia nosotros.
  • Pide de más: comienza por algo “inmenso”, es decir, haz una solicitud exagerada y complicada; seguramente, la persona se negará a cumplir, y cuando esto pase, retorna y pídele algo menor (lo que realmente quieres). La otra persona se sentirá apenada por haberte dicho que no la primera vez, puedes tener casi asegurado que accederá afirmativamente a la nueva solicitud, a parte que será más lógica y accesible.

Recuerda  esperar un poco entre petición y petición…y hazme saber cómo te fue.

Soy @psiconsejera !

Antes de hablar usa el triple filtro

El deseo de una conversación emocionante o poco usual, así como la tensión emocional y la falta de información respecto a un punto determinado, muchas veces nos lleva (sin darnos cuenta) a extender información o comentarios cargados de imaginación, solo ajustados a nuestra percepción; es así como llegamos a hacer comentarios sin motivos, contribuyendo a una bola de rumores que no benefician, más que a crear especulaciones y aumentar la energía negativa en el ambiente.

Esto pasa debido a que muchas veces aceptamos y alimentamos comentarios sin someterlos a ninguna crítica. Si encaja en nuestro patrón de creencias, o en el esquema agrado-desagrado, o le pone emoción al momento… pues ¡zass!, abrimos nuestra boca y ayudamos a propagarlo, y no pensamos que, sin querer, y algunas veces queriendo un poco, podemos estar dañando a alguien.

Por eso, la próxima vez que alguien te diga, “te voy a decir algo, pero júrame que no se lo dirás a nadie”, ¡piénsalo mejor!

Una estrategia que he usado con algunos pacientes para neutralizar los rumores y no caer en la trampa de ayudar a propagar esta bola de negatividad, es aplicar el triple filtro de la verdad; el cual consiste en pasar lo que escuchas y lo que vas a decir por los filtros de:

Verdad: verifica que lo que escuchas y/o dirás en TODOS sus elementos, es cierto.

Bondad: pregúntate si lo que escuchas y/o dirás es bueno?

Utilidad: busca el beneficio del comentario; es útil o necesario para ti, o para otra persona lo que escuchas y/o dirás?

Recuerda siempre ¿si lo que deseas decir no es cierto, ni bueno, ni útil, por qué escucharlo, mucho menos decirlo?”

Antes de hablar…..recuerda el triple filtro. Verdad, Bondad y Utilidad.

 

Nos vemos en una pròxima…soy @psiconsejera

 

 

 

 

 

 

 

 

Los psicólogos trabajan con locos?

Resultado de imagen para locosA pesar de que estamos en el siglo 21, aún hay personas que estigmatizan la visita al psicólogo, pensando un sin fin de cosas y entre esas la más común es que a la consulta del psicólogo van los locos!, y es ahí cuando yo pongo los ojos en blanco y bramo (por lo menos mentalmente y otras tanta en «voz alta»!) como un toro, luego cuento hasta 10 y en oportunidades has 9000, respiro hondo, pienso en una torta de zanahoria (es la que me endulza la vida) y respondo: mi estimado, entre comillas para enfatizar el estimado, -con el auto engaño- y suavizar la nosoportitis que me da aun escuchar este tipo de comentarios, y a continuación con una sonrisa que quisiera que no se vea forzada respondo:

Eso va a depender, de qué considera usted locura; a mi forma de ver dependerá del momento de vida en la que usted y yo nos encontremos, porque para mí TODOS, ey si!, TOOOOOOODOS, tenemos algo de locos, o mejor dicho (para no ofender a los más sensibles) todos en algún momento hemos vividos instantes de locura. Ahora bien, si ud que esta leyendo esta arrugando la cara porque no cree que esto le haya sucedido alguna vez, consideremos la definición de «Locura», Real Academia Española (http://dle.rae.es/srv/fetch?id=NYYDU9d),  se define como:

  • Privación del juicio o la razón.
  • Reacción inconsiderada o gran desacierto.
  • Acción que por su carácter anómalo, causa sorpresa.
  • ​Exaltación del ánimo, producida por un afecto u otro incentivo

Entonces analizando: quién en algún momento de su vida no ha cumplido estos criterios? Siendo sinceros, yo los he cumplido unas cuantas veces!
Veamos unos ejemplos:

  1. Cuando te has enamorado no has dejado el juicio en la gaveta y haz visto en tu amado algo que los demás no ven, tu comportamiento ha carecido de juicio?, si la respuesta es no, entonces amigo usted no ha estado enamorado!
  2. Si lamentablemente has vivido un momento traumático, es que no has actuado sin pensar?, con imprudencia ha creído ciertas ideas que sin haber pasado esa situación no habría ni imaginado….

Haciendo un paréntesis, recuerdo como en una oportunidad, me estaban asaltando y mientras me despojaban de mis pertenencias al ver que no se llevaban mi camioneta, le dije a uno de los atracadores, Sr. Permiso, pero es que no se van a llevar mi camioneta, acá esta la llave pero me hace el favor y déjeme un libro que tengo allí! Diganme si eso no es imprudente, falto de juicio, en conclusión: una locura.

Amigo lector dígame usted, tenemos todos algo de locos o no?

Entonces y ahora ya mas calmada, te digo que los psicólogos somos personas dedicadas a escuchar a otros y les ayudamos a disfrutar de la vida, a explorarse a sí mismos con la intención de conocerse y desenredar el rollo mental dentro de tu cabeza, que por distintas razones no logras ver y te paralizas…entonces sinceramente te digo que mi trabajo como psicóloga es ayudarte a que tu crezcas como persona, y atender a cuantas personas lo deseen!

Bueno esto no es mas que un relato de una psicóloga, soy @psiconsejera

Horror! ¿Es que acaso los psicólogos se sienten mal?

Muchas personas creen que un psicólogo jamás, jamas…nunca se siente mal, que absolutamente todo siempre lo tiene bajo control; la gente cree que no nos abatimos, que no nos bajoneamos, que nada a nuestro alrededor es malo y todo es color rosa. Déjame decirte que el pedestal donde nos has colocado es solo una fantasía, puede que producto de una película o de idealizarnos.

Lamento hacer que el estándar o modelo a seguir (basado en tu supuesto) sea más terrenal;  de hecho, nosotros los psicólogos nos sentimos mal, nos enojamos, entristecemos, sentimos miedo, preocupación y para tu de contar!, y cómo es que todo eso sucede?, simplemente porque hablamos de emociones, algo tan natural y tan cotidiano en nosotros los seres humanos; los psicólogos sentimos y padecemos igual que tú, la diferencia está, en que contamos con herramientas que el común de las personas que no han hecho psicoterapia no tienen, pero cualquiera que haga psicoterapia personal puede detectar a tiempo lo que le afecta, conseguir controlar y aprender a expresar efectivamente sus emociones la “mayoría” de las veces por dolorosa o desagradable que sea.

Ahora bien, como te he dicho que también padecemos y tenemos problemas al igual que tú y todos los simples mortales, no te vayas al polo opuesto y te digas: “bueno si tienen problemas y también se sienten mal, para qué voy a seguir asistiendo con el psicólogo”, yo te digo que más bien tómalo a positivo; cuando nosotros los psicólogos pasamos por ciertos problemas, aumenta nuestra sensibilidad y comprensión, y con estos aprendizajes de la vida propia, sumados a nuestros conocimientos teóricos, hacemos que tu malestar mejore, demostrándote que aunque tengamos mucha experiencia, habilidades y conocimientos somos seres humanos que podemos errar de vez en cuando…así que ya sabes antes de creer que somos perfectos, recuerda que también somos seres humanos antes que psicólogo, fuimos persona!

Hasta una próxima…soy @psiconsejera