
El deseo de una conversación emocionante o poco usual, así como la tensión emocional y la falta de información respecto a un punto determinado, muchas veces nos lleva (sin darnos cuenta) a extender información o comentarios cargados de imaginación, solo ajustados a nuestra percepción; es así como llegamos a hacer comentarios sin motivos, contribuyendo a una bola de rumores que no benefician, más que a crear especulaciones y aumentar la energía negativa en el ambiente.
Esto pasa debido a que muchas veces aceptamos y alimentamos comentarios sin someterlos a ninguna crítica. Si encaja en nuestro patrón de creencias, o en el esquema agrado-desagrado, o le pone emoción al momento… pues ¡zass!, abrimos nuestra boca y ayudamos a propagarlo, y no pensamos que, sin querer, y algunas veces queriendo un poco, podemos estar dañando a alguien.
Por eso, la próxima vez que alguien te diga, “te voy a decir algo, pero júrame que no se lo dirás a nadie”, ¡piénsalo mejor!
Una estrategia que he usado con algunos pacientes para neutralizar los rumores y no caer en la trampa de ayudar a propagar esta bola de negatividad, es aplicar el triple filtro de la verdad; el cual consiste en pasar lo que escuchas y lo que vas a decir por los filtros de:
Verdad: verifica que lo que escuchas y/o dirás en TODOS sus elementos, es cierto.
Bondad: pregúntate si lo que escuchas y/o dirás es bueno?
Utilidad: busca el beneficio del comentario; es útil o necesario para ti, o para otra persona lo que escuchas y/o dirás?
Recuerda siempre ¿si lo que deseas decir no es cierto, ni bueno, ni útil, por qué escucharlo, mucho menos decirlo?”
Antes de hablar…..recuerda el triple filtro. Verdad, Bondad y Utilidad.
Nos vemos en una pròxima…soy @psiconsejera